lunes, 30 de mayo de 2011

Para escribir mi verso

A veces la poesía es capaz de expresar lo que nuestros labios no pueden...



Para escribir mi verso
pasé horas muertas mirándome en tus ojos,
recorriendo con besos de aire
el camino que separa nuestros labios.

Para escribir mi verso,
guardé como un tesoro tus palabras.
Y el oro de su eco
inundó de mariposas
un cuerpo roto y vacío.
Y su aleteo cosquilleaba en mi vientre
buscando el calor de mi pecho marchito.

Para escribir mi verso
caminé junto a ti, y a cada paso
cosimos nuestras vidas con recuerdos
hasta tejer la red que hoy nos envuelve,
y que nos atará mientras exista el tiempo.

Para escribir mi verso,
dibujé tu cuerpo en mis sueños,
y con mis dedos tracé callejones sin salida
perdida en el laberinto de tu amor,
recogiendo los retazos de mi vida.

Para escribir mi verso,
sentí el dolor que emana de tu piel,
la rabia que quema mis manos.
Y las lágrimas que recorrieron tus mejillas
bebí buscando la fuente de mi veneno.

Para escribir mi verso
envolví mi cuerpo en una cortina de hielo,
y até mis deseos a un puñado de principios,
mordí mis labios para no morder tus labios,
cerré mis ojos para no abrirte mis secretos.

Para escribir mi verso,
encerré mi pasión con una llave de conciencia.
Y si ayer te negué la tibieza de mis besos,
hoy te ofrezco el fuego de mis versos.

3 comentarios:

Sara dijo...

Que bonito!!! yo es que soy muy pastelosa y estas cosas me encantan!!!
Un besote guapa!!!

Rossetti dijo...

Seguro que a pastelosa no me ganas!!! Gracias por pasarte y comentar, besos!!

David C. dijo...

wow ofreces el fuego de tus versos. muy bueno Rossetti.