miércoles, 11 de mayo de 2011

Becqueriana

Este sencillo poema lo escribí con apenas trece o catorce años,
en plena fase de enamoramiento platónico Becqueriano.
¿Pero qué mujer puede resistirse a esos versos y a ese retrato?



Voz que gime entre dos mundos
de sueños y realidades.
Susurro de suave brisa.
Lenguaje de tempestades.
Voz que busca en las tinieblas
vaga luz, pálida y suave.
Canto mudo de sirenas
que habitan bajo los mares.
Rayo de sol encendido.
Fuego vivo en los altares.
Llama de luz traicionera
que descubre a los amantes.
Todo eso eres, poeta
cuando de tu mente salen
palabras, hechas poesía,
sueños hechos realidades.

2 comentarios:

Sara dijo...

Que bonitas palabras y que malos esos amores, tanto sufrir y todo para nada, jajajja.
Un besote guapisima

David C. dijo...

si que estabas inspirada. saludos.